Somos una empresa de limpieza de fachadas en Santiago. Limpiamos y lavamos edificios con acceso por cuerdas y el método adecuado para cada material.
Inicio › Servicios › Limpieza y lavado de fachadas
Una fachada no se limpia igual que un ventanal. Cada material reacciona distinto al agua, a la presión y a los productos, y la suciedad de Santiago (smog, hollín, polvo y escurrimientos) se adhiere de forma diferente en cada uno. Por eso partimos con una visita técnica: revisamos el revestimiento, el estado de sellos y juntas, los accesos y los puntos de anclaje antes de proponer el método.
Estos son los criterios que usamos en las superficies más comunes de los edificios de Santiago:
Hormigón a la vista, ladrillo y piedra: agua a presión controlada y detergentes neutros, ajustando la presión para no abrir poros ni desprender material. Cuando la suciedad está muy adherida, hacemos un hidrolavado por etapas, de arriba hacia abajo.
Muros cortina, cristal y paneles de aluminio (ACM): limpieza manual con productos no abrasivos para no rayar ni manchar, la misma técnica de nuestra limpieza de vidrios en altura.
Muros pintados y fibrocemento: lavado suave que remueve la suciedad sin levantar la pintura. Si la pintura ya está gastada, te lo indicamos y evaluamos una pintura en altura.
Hacemos la limpieza con trabajos verticales: técnicos que bajan por la fachada colgados de cuerdas, con doble línea de seguridad. No hay que montar andamios ni arrendar grúas, la vereda y los accesos quedan libres y el trabajo empieza antes. Si el edificio no tiene anclajes en buen estado, hacemos la instalación de puntos de anclaje o su certificación, que también sirven para las mantenciones futuras.
El precio depende de los metros cuadrados de fachada, la altura, el material, el nivel de suciedad, la dificultad de acceso y los puntos de anclaje disponibles. Con esa información te enviamos una cotización con el alcance, los plazos y el valor neto definido, sin cobros sorpresa. La visita técnica no tiene costo.
En Santiago recomendamos una limpieza o lavado de fachada cada 12 a 24 meses, según la orientación del edificio, su exposición al tráfico y el material. Después de limpiar es un buen momento para proteger muros y juntas con una impermeabilización de fachadas, sobre todo antes del invierno.
Nuestros servicios
Impermeabilización de fachadas
Instalación de puntos de anclaje
¿Necesitas cotizar?
Agenda una visita técnica sin costo y recibe una propuesta con valor neto definido.
Llamar +56 9 8527 7034 Escribir por WhatsApp Pedir cotización ›Qué incluye el servicio
Definimos el método según el tipo de superficie, el nivel de suciedad y las condiciones de acceso, para lograr una mejora visible sin comprometer los materiales de tu fachada.
Para edificios, oficinas y comunidades que necesitan recuperar su imagen exterior con una limpieza profesional y ordenada.
Agua a presión controlada y detergentes neutros cuando el material y el nivel de suciedad requieren una limpieza más profunda.
Para edificios con acceso complejo, con planificación técnica y trabajos verticales por cuerdas, sin andamios ni grúas.
Muros cortina, paneles de vidrio y ventanales exteriores, que complementamos con nuestra limpieza de vidrios en altura.
✓ Impermeabilización de fachadas para proteger muros y juntas
✓ Pintura en altura cuando la fachada necesita color nuevo
✓ Instalación de líneas de vida para mantenciones futuras
✓ Planes de mantención periódica para edificios
¿Cuándo limpiar la fachada?
El smog, el polvo y la lluvia de Santiago se acumulan en muros, revestimientos y ventanales. Con el tiempo, la suciedad no solo se ve mal: también acelera el desgaste de los materiales. Estas son las señales de que tu edificio necesita una limpieza de fachada.
Polvo, hollín y smog acumulado que oscurece el color original de la fachada.
Marcas bajo ventanas, cornisas y balcones provocadas por la lluvia y la contaminación.
Cuando el edificio transmite descuido a residentes, clientes, visitas o futuros compradores.
Limpiar a tiempo evita que la suciedad se adhiera y prolonga la vida útil de revestimientos y pintura.
Cómo trabajamos
Un proceso claro en 4 pasos, desde tu primer contacto hasta la entrega del edificio limpio.
Nos cuentas el tipo de edificio, la altura aproximada y el estado de la fachada.
Revisamos en terreno el material, la suciedad, los accesos y los puntos de anclaje, sin costo.
Te enviamos el método recomendado, los plazos y el valor neto del trabajo.
Limpiamos en los horarios acordados con la administración y entregamos el trabajo terminado.
Revisamos en terreno el material, el tipo de suciedad, los accesos y los puntos de anclaje. Con esa información te enviamos una propuesta con método, plazos y valor neto definido, sin compromiso.
Agendar visita técnica ›Para edificios residenciales, oficinas, condominios, hoteles e industrias en Santiago y regiones.
Testimonios
Administradores, comunidades y hoteles nos eligen para la limpieza y el lavado de fachadas por la claridad del servicio, la seguridad en altura y el resultado final.
“Hicieron la limpieza de fachada de nuestro edificio sin andamios y en menos tiempo del que esperábamos. El hormigón quedó sin manchas de smog y los vecinos lo notaron de inmediato.”
“El lavado de fachada se coordinó muy bien con el comité. Trabajaron por sectores, avisaban cada día y el edificio volvió a verse como nuevo.”
“Antes de partir nos explicaron qué método usarían en cada material de la fachada. La cotización fue clara, con valor neto, y cumplieron los plazos.”
FAQ's
El precio de una limpieza de fachadas depende de seis factores: los metros cuadrados de fachada, la altura del edificio, el tipo de material, el nivel de suciedad, la dificultad de acceso y los puntos de anclaje disponibles para trabajar por cuerdas. Un edificio de pocos pisos con fachada de hormigón y buen acceso no cuesta lo mismo que una torre con muro cortina y terrazas en voladizo. Por eso no publicamos una tarifa por metro cuadrado: preferimos hacer una visita técnica sin costo, en la que medimos, revisamos el material y vemos los accesos. Con esa información enviamos una cotización por escrito con el alcance del trabajo, el método, los plazos y el valor neto definido, sin cobros sorpresa durante la ejecución. Si además necesitas limpiar ventanales, en la misma visita podemos cotizar la limpieza de vidrios en altura y coordinar ambos trabajos para aprovechar la misma instalación.
Se usan casi como sinónimos, pero hay matices. La limpieza de fachadas es el servicio completo: evaluar la superficie, elegir el método y dejar la fachada sin suciedad visible. El lavado de fachadas es la parte del trabajo que usa agua y detergentes para remover polvo, smog, hollín y escurrimientos. El hidrolavado es una técnica de lavado con agua a presión, útil en hormigón, ladrillo y piedra cuando la suciedad está muy adherida. No todas las fachadas resisten la misma presión: en vidrio, aluminio, muros pintados o revestimientos delicados trabajamos con baja presión o en forma manual. Lo importante no es el nombre del servicio, sino que el método sea el correcto para tu material. En la visita técnica te explicamos qué combinación recomendamos y por qué. Si después del lavado conviene proteger la superficie, te podemos proponer una impermeabilización de fachadas.
Sí, si se hace mal. Una presión excesiva puede abrir los poros del hormigón, soltar el mortero entre ladrillos, levantar pintura o dañar los sellos de ventanas y juntas, lo que después se traduce en filtraciones. Por eso, antes de hidrolavar, revisamos el estado de la superficie y definimos la presión, la boquilla y la distancia de trabajo según el material. Usamos detergentes neutros en lugar de químicos agresivos, y en vidrio, aluminio y revestimientos sensibles no usamos alta presión: limpiamos a mano o con baja presión. Durante el trabajo protegemos ventanas, equipos de aire acondicionado y accesos. Si en la evaluación encontramos grietas, juntas abiertas o pintura suelta, te lo informamos antes de lavar, porque en esos casos conviene reparar primero o complementar el lavado con una impermeabilización o una pintura en altura. Así el lavado mejora la fachada sin crear problemas nuevos.
En la gran mayoría de los edificios, no. Trabajamos con trabajos verticales, también llamados acceso por cuerdas: técnicos capacitados que descienden por la fachada suspendidos de dos líneas independientes, una de trabajo y otra de seguridad, ancladas a puntos resistentes de la azotea. Esta técnica permite llegar a cualquier sector de la fachada, incluso sobre terrazas, cornisas o zonas donde no entra una grúa. Frente al andamio tiene ventajas claras: no hay que armar ni desarmar estructuras, la vereda y los accesos quedan libres, el trabajo parte antes y el costo final suele ser menor. Lo que sí necesitamos son puntos de anclaje en buen estado. Si el edificio no los tiene, o no están certificados, podemos hacer la instalación de puntos de anclaje o su certificación antes de partir, y así quedan disponibles para las mantenciones futuras del edificio.
En Santiago recomendamos limpiar la fachada cada 12 a 24 meses. El rango depende de tres factores. El primero es la exposición: un edificio frente a una avenida con mucho tráfico acumula hollín mucho más rápido que uno en una calle interior. El segundo es la orientación: las caras que reciben más lluvia y viento muestran antes los escurrimientos y las manchas bajo ventanas y cornisas. El tercero es el material: el hormigón a la vista y el ladrillo absorben la suciedad, mientras que el vidrio y el aluminio la muestran de inmediato. Esperar demasiado tiene un costo: la suciedad se adhiere, el lavado requiere más trabajo y los materiales se desgastan antes. Para edificios con mucha exposición ofrecemos planes de mantención periódica, que se pueden coordinar con la limpieza de vidrios en altura para resolver todo el exterior del edificio en una sola intervención.
Sí. Trabajamos habitualmente en edificios residenciales con personas viviendo, oficinas en horario laboral, hoteles y comercio abierto. Antes de partir coordinamos con la administración o el comité el calendario, los horarios de trabajo y el acceso a la azotea. Con esa planificación se puede avisar a residentes y arrendatarios para que mantengan las ventanas cerradas y retiren objetos de balcones y terrazas en los días que corresponda. Durante la ejecución señalizamos y delimitamos las zonas bajo el área de trabajo para que nadie circule bajo los técnicos, y avanzamos por paños verticales para afectar a pocos departamentos u oficinas a la vez. Al terminar cada jornada dejamos el sector limpio y despejado. Si el edificio tiene restricciones especiales, como horarios de silencio, accesos compartidos o zonas de carga, las incluimos en la propuesta desde la visita técnica, para que el trabajo no altere la rutina del edificio.
Nuestra base está en Santiago y atendemos las comunas de la Región Metropolitana, desde Las Condes, Vitacura, Providencia y Ñuñoa hasta Santiago Centro, Maipú, La Florida o Puente Alto. También hacemos servicios en regiones cuando el proyecto lo justifica, por ejemplo en edificios grandes, mantenciones periódicas o trabajos que combinan varios servicios. En esos casos incluimos el traslado del equipo y los plazos en la misma cotización, para que sepas desde el principio cuánto cuesta el trabajo completo. Para confirmar la cobertura de tu edificio, indícanos la comuna y el tipo de trabajo en el formulario de esta página o escríbenos por WhatsApp. Además de la limpieza y el lavado de fachadas, en toda la región hacemos limpieza de vidrios en altura, pintura en altura y trabajos verticales para la mantención exterior de edificios.
Te orientamos sin compromiso y agendamos una visita técnica para evaluar tu edificio.
Agendar visita técnica