Somos una empresa de certificación de puntos de anclaje en Santiago. Revisamos y probamos los anclajes de tu edificio y te entregamos un informe técnico.
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La certificación de puntos de anclaje comprueba que los anclajes que ya existen en tu edificio están en condiciones de sostener a un trabajador en caso de caída. Es lo que piden las empresas de mantención antes de colgarse desde una azotea, y lo que permite a la administración demostrar que el edificio ofrece un acceso seguro para los trabajos en altura.
Cada anclaje del edificio pasa por el mismo proceso:
Inspección visual: revisamos corrosión, deformaciones, fisuras en el hormigón alrededor de la fijación, pernos sueltos, soldaduras y sellos. Un anclaje con daño visible no pasa a la etapa siguiente.
Prueba de carga: aplicamos una carga de prueba con un equipo de tracción calibrado y verificamos que el anclaje no se desplace ni se deforme. La prueba se hace sin dañar el anclaje.
Informe técnico: entregamos un informe con la identificación y ubicación de cada anclaje, el resultado de la inspección y de la prueba, fotos y la indicación de cuáles están aptos para uso, cuáles requieren reparación y cuáles hay que reemplazar.
Se marca como fuera de servicio y se informa a la administración para que nadie lo use. Según el caso, se repara o se reemplaza con una nueva instalación de puntos de anclaje. Si la azotea necesita recorrer bordes de forma continua, también evaluamos una instalación de líneas de vida.
El valor depende de la cantidad de anclajes, de su tipo, del acceso a cada punto y del alcance del informe. Después de la visita técnica sin costo te enviamos una cotización con el alcance, los plazos y el valor neto definido, sin cobros sorpresa.
Como recomiendan los fabricantes y las normas de referencia, los anclajes deben revisarse al menos una vez al año, y también después de cualquier caída, sismo fuerte o trabajo de construcción en la azotea. Muchas empresas contratistas piden un informe vigente antes de aceptar un trabajo de trabajos verticales.
Nuestros servicios
Impermeabilización de fachadas
Instalación de puntos de anclaje
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Revisamos todos los sistemas anticaídas de la azotea, desde los anclajes individuales hasta las líneas de vida, para que el edificio tenga un registro completo y vigente.
Revisión visual de cada anclaje, de su fijación y del hormigón que lo rodea.
Prueba de tracción con equipo calibrado para comprobar que cada anclaje resiste.
Informe con ubicación, fotos y resultado de cada punto, listo para mostrar a los contratistas.
Control de tensión, cables y fijaciones en líneas de vida existentes. Ver instalación de líneas de vida ›
✓ Instalación de puntos de anclaje para reemplazar los que no pasan
✓ Instalación de líneas de vida en bordes y cubiertas
✓ Sellado de anclajes que filtran en la azotea
✓ Plan de revisión anual con informe vigente
¿Cuándo certificar los anclajes?
Desde la azotea un anclaje puede verse bien y estar dañado. Estas son las señales de que tu edificio necesita una certificación de puntos de anclaje.
Argollas o placas que venían con el edificio y de las que nadie tiene registro ni documentación.
Anclajes que no se inspeccionan hace tiempo o cuyo informe ya no está vigente.
Óxido, pernos sueltos, fisuras en la losa o sellos rotos alrededor de la fijación.
Empresas de mantención que no aceptan trabajos sin un informe de anclajes vigente.
Cómo trabajamos
Un proceso claro en 4 pasos, desde tu primer contacto hasta el informe técnico en tus manos.
Nos cuentas cuántos anclajes tiene el edificio y si existe algún registro anterior.
Revisamos en terreno los anclajes, sus accesos y el estado de la azotea, sin costo.
Te enviamos el alcance de la certificación, los plazos y el valor neto del trabajo.
Inspeccionamos, hacemos las pruebas de carga y te entregamos el informe técnico.
Revisamos en terreno los anclajes, sus accesos y el estado de la azotea. Con esa información te enviamos una propuesta con alcance, plazos y valor neto definido, sin compromiso.
Agendar visita técnica ›Para edificios residenciales, oficinas, condominios, hoteles e industrias en Santiago y regiones.
Testimonios
Administradores, comunidades e industrias nos eligen para certificar sus anclajes por la rigurosidad de las pruebas y la claridad del informe.
“La empresa de vidrios nos pidió el informe de anclajes y no teníamos nada. En una semana certificaron los diez puntos de la azotea y nos entregaron el informe con fotos.”
“La certificación detectó dos anclajes con corrosión que se veían bien desde arriba. Los reemplazaron y ahora tenemos todo registrado.”
“Dejamos la certificación anual programada. Cada año recibimos el informe actualizado y los contratistas trabajan sin pedir más documentos.”
FAQ's
El precio de la certificación de puntos de anclaje depende de la cantidad de anclajes, de su tipo, del acceso a cada punto y del alcance del informe. No es lo mismo certificar cuatro anclajes en una azotea despejada que revisar treinta puntos repartidos en varios niveles, con líneas de vida y escaleras de gato. También influye si existe documentación anterior: cuando hay un plano y registros previos, la inspección es más rápida. Por eso no publicamos un precio por anclaje: hacemos una visita técnica sin costo, en la que contamos los anclajes, revisamos su estado general y vemos los accesos. Después enviamos una cotización por escrito con el alcance, los plazos y el valor neto definido, sin cobros sorpresa. Si en la certificación aparece algún anclaje que hay que reemplazar, cotizamos aparte la instalación de puntos de anclaje, para que decidas con el informe en la mano.
El informe identifica cada anclaje del edificio con un código y su ubicación en un plano de la azotea. Para cada uno indica el tipo de anclaje, el resultado de la inspección visual, la carga aplicada en la prueba y si el anclaje se desplazó o deformó. También incluye fotos de cada punto y una conclusión clara: apto para uso, requiere reparación o fuera de servicio. Al final agrega recomendaciones, como reemplazos, sellos que hay que rehacer o anclajes adicionales para cubrir fachadas sin acceso, y la fecha recomendada para la próxima revisión. Además, dejamos identificado en terreno cada anclaje aprobado, para que los contratistas sepan cuáles pueden usar. Es un documento pensado para mostrarlo a las empresas de mantención, a la mutualidad o a quien lo pida. Si el edificio tiene líneas de vida, también las incluimos, y si no las tiene y las necesita, podemos hacer la instalación de líneas de vida.
Como recomiendan los fabricantes y las normas de referencia, como la EN 795 y la EN 365, los anclajes y los sistemas anticaídas deben revisarse al menos una vez al año por una persona competente. Además, hay que revisarlos antes de volver a usarlos después de cualquier caída, sismo fuerte, golpe o trabajo de construcción en la azotea, porque pueden dañarse sin que se note desde afuera. En edificios con mucho uso, como torres donde se limpian vidrios varias veces al año, o en ambientes corrosivos, cerca del mar o de industrias, conviene acortar ese plazo. Lo importante es que el informe esté vigente cuando llega un contratista: muchas empresas no aceptan trabajar sin él. Por eso ofrecemos planes de certificación anual, que se pueden coordinar con la limpieza de vidrios en altura o con otros trabajos verticales para aprovechar la misma visita al edificio.
Usamos un equipo de tracción calibrado, que se conecta al anclaje y aplica una fuerza controlada en la dirección en que trabajaría la cuerda. La carga se mantiene durante un tiempo definido mientras observamos si el anclaje o su fijación se desplazan, se deforman o si aparecen fisuras en el hormigón. Es una prueba no destructiva: la carga es suficiente para comprobar la fijación, pero no daña el anclaje, que queda en uso si aprueba. Antes de la prueba hacemos siempre la inspección visual, porque un anclaje con corrosión avanzada o pernos sueltos no se somete a carga: se marca directamente fuera de servicio. Todo el procedimiento queda registrado en el informe, con la carga aplicada y el resultado de cada punto. Si algún anclaje no pasa, lo reemplazamos con una nueva instalación de puntos de anclaje y lo probamos de la misma forma antes de entregarlo.
Se marca en terreno como fuera de servicio y se informa por escrito a la administración, para que ningún trabajador lo use. En el informe explicamos por qué no pasó: corrosión, fijación suelta, hormigón dañado, deformación o un tipo de anclaje inadecuado para el uso que tiene. Según el caso, el anclaje se puede reparar, por ejemplo cambiando pernos o rehaciendo la fijación, o hay que reemplazarlo por uno nuevo en la misma ubicación o en una cercana con mejor estructura. Ese trabajo se cotiza aparte como una instalación de puntos de anclaje, y al terminar el anclaje nuevo pasa por la misma prueba de carga y queda incorporado al informe. Mientras tanto, si el edificio necesita una mantención urgente, revisamos si los anclajes que sí aprobaron permiten hacerla de forma segura, para no detener trabajos como la limpieza y lavado de fachadas o la limpieza de vidrios en altura.
Sí, y casi no se nota. La certificación se hace en la azotea y no requiere perforar ni hacer trabajos ruidosos: la inspección es visual y la prueba de carga se hace con un equipo portátil. Antes de partir coordinamos con la administración o el comité el día y el acceso a la azotea, y durante la visita mantenemos controlada la zona de trabajo. En la mayoría de los edificios la certificación se completa en una jornada, según la cantidad de anclajes y los accesos. Al terminar dejamos identificado en terreno cada anclaje aprobado y, en los días siguientes, enviamos el informe técnico completo. Si encontramos algún anclaje en mal estado, lo marcamos de inmediato como fuera de servicio y avisamos a la administración el mismo día, sin esperar el informe, para que nadie lo use mientras se resuelve. Si el edificio tiene horarios restringidos, los respetamos en la planificación de la visita.
Nuestra base está en Santiago y hacemos certificación de puntos de anclaje en las comunas de la Región Metropolitana, desde Las Condes, Vitacura, Providencia y Ñuñoa hasta Santiago Centro, Maipú, Quilicura o Puente Alto. También trabajamos en regiones cuando el proyecto lo justifica, por ejemplo en industrias, bodegas o conjuntos de varios edificios. En esos casos incluimos el traslado del equipo y los plazos en la misma cotización, para que sepas desde el principio cuánto cuesta el trabajo completo. Para confirmar la cobertura, indícanos la comuna y la cantidad aproximada de anclajes en el formulario de esta página o escríbenos por WhatsApp. Además de la certificación, en toda la región hacemos instalación de puntos de anclaje, instalación de líneas de vida y trabajos verticales para la mantención exterior de edificios.
Te orientamos sin compromiso y agendamos una visita técnica para evaluar tu edificio.
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